La monitorización habitual comprueba si su sitio responde. El radar de anomalías comprueba si responde con lo que debe: compara el estado de hoy con el de ayer —scripts, cookies, contenido, códigos de respuesta y la vista de Googlebot—.
El mismo escaneo nocturno que detecta cookies compara su sitio con su estado anterior.
Ayer
Hoy
Rastreador nuevo detectado: el aviso salió antes de que nadie tuviera que preguntar «¿y eso qué es?».
Siete tipos de anomalías, desde lo estético hasta lo que le cuesta posiciones en Google o ventas.
En su código ha aparecido un dominio que ayer no estaba. Un plugin, una etiqueta desplegada sin que usted lo sepa… o una intrusión.
El radar también visita su sitio con el consentimiento rechazado y verifica que los rastreadores realmente callan. Si no es así, se entera usted primero, no el regulador.
Las señales de consentimiento dejaron de enviarse o cambiaron de valor, por ejemplo tras una actualización de plugin que sobrescribió su configuración.
Su sitio muestra a Googlebot un contenido distinto del que ven los usuarios: síntoma clásico de una intrusión y vía rápida para salir de los resultados de búsqueda.
El carrito devuelve 500 donde ayer, a la misma hora, funcionaba. Se entera antes de que llame el primer cliente.
Una URL que ayer devolvía 200 hoy sirve un 404. Un plugin, una redirección o contenido borrado.
Títulos y metadescripciones cambiados, o tiempos de respuesta varias veces por encima de la media: aviso en el panel y en su bandeja de entrada.
El radar usa el mismo script y el mismo escaneo nocturno que el consentimiento de cookies. Ya que leemos su sitio cada noche, bien puede avisarle cuando algo raro ocurre: sin una segunda herramienta y sin una segunda factura.
No sustituye a las copias de seguridad, las actualizaciones ni un cortafuegos: no evitará una intrusión. Pero cuando alguien inyecte un script ajeno, cambie el contenido para Googlebot o su tienda empiece a fallar, lo sabrá en horas, no en una semana.
La monitorización de disponibilidad comprueba que haya respuesta 200. El radar compara contenido, scripts, cookies, cabeceras y la vista de Googlebot con escaneos anteriores, y detecta problemas donde el sitio técnicamente «funciona»: cloaking, scripts ajenos, seguimiento pese al rechazo.
Por correo y en el panel. Los avisos llevan nivel de gravedad (crítico / advertencia / info), así sabe qué exige acción inmediata.
Sí: WordPress, WooCommerce, PrestaShop, Shopify, Joomla, Drupal, Webflow y sitios totalmente a medida. El radar mira su sitio desde fuera, como un visitante.
Consentimiento conforme al RGPD y a Consent Mode v2, más un radar de anomalías, en un solo script.